La termoterapia se basa en la aplicación de bandas termodifusoras, las que colocadas en íntimo contacto con la piel del paciente actúan mediante la emisión de radiación infrarroja de onda larga o lejana.
El calor así generado se transmite por los fenómenos físicos de conducción y radiación hasta la intimidad del tejido, y especialmente al panículo adiposo, estimulando a este nivel la elevación de la tasa metabólica local y como consecuencia de ello promoviendo mecanismos de lipólisis (degradación de triglicéridos almacenados en los adipocitos).
Mediante este mecanismo de acción de naturaleza fisiológica, se estimula el metabolismo celular adipocitario, obteniendo como principal efecto la reducción del volumen del adipocito individual (adiposidades localizadas), y consecuentemente, del panículo adiposo general.
Se ponen bandas de 25 a 40 minutos, en la zona a tratar. Las de bandas térmicas difusoras, que se colocan en contacto con la piel de la persona.